Terapia

¿Por qué comenzar un proceso terapéutico?

Muchas veces, lo que nos lleva a buscar ayuda no es solo un malestar puntual, sino la sensación de que algo se repite, nos limita o nos aleja del aquello que deseamos.
Existen aspectos de nuestra vida emocional que permanecen fuera de nuestra conciencia, pero que influyen de manera decisiva en cómo pensamos, sentimos y nos relacionamos. Cuando estos aspectos no son reconocidos, suelen expresarse en forma de síntomas, dificultades en los vínculos, bloqueos personales o angustia.

La psicoterapia ofrece un espacio para hacer consciente aquello que nos afecta sin que lo sepamos, comprender su origen y darle un nuevo sentido. Este proceso permite abrir caminos hacia un mayor desarrollo, libertad y mejora en las relaciones.


El valor del proceso

La terapia es un proceso de transformación que requiere tiempo, compromiso y confianza. A través de los encuentros, se genera un espacio en el que poco a poco se van desarmando los nudos internos que provocan malestar, favoreciendo el cambio profundo y duradero.


La importancia del vínculo con el terapeuta

Un aspecto esencial en cualquier tratamiento es la relación con el terapeuta. Para que el proceso sea realmente eficaz, es fundamental que la persona se sienta cómoda, escuchada y comprendida.
Elegir un profesional con el que se establezca confianza y un buen vínculo es clave tanto en la psicoterapia individual como en el trabajo con familias y niños. Solo así se puede construir un espacio seguro que favorezca la apertura y el crecimiento personal.